A muchas familias les pasa poco a poco. Primero es una caída pequeña, una comida que se queda sin preparar o una ducha que empieza a dar miedo. Después llegan las dudas: ¿puede seguir viviendo en casa?, ¿cuántas horas de ayuda necesita?, ¿cómo se contrata bien a una cuidadora?
Al principio la familia suele organizarse como puede. Una hija pasa por la mañana, un hijo se acerca por la tarde, alguien llama a mediodía para comprobar que todo va bien. Pero llega un momento en el que improvisar ya no es suficiente. La familia necesita apoyo profesional, estable y bien organizado.
En Gipuzkoa existe una ayuda pensada precisamente para estas situaciones: la Prestación Económica de Asistencia Personal, más conocida como PEAP. Esta prestación ayuda a cubrir parte del coste de contratar a una persona asistente que apoye a una persona en situación de dependencia en su vida diaria y en su propio domicilio.
La Diputación Foral de Gipuzkoa dirige esta ayuda a personas que tienen reconocida una situación de dependencia en grado I, II o III. Su objetivo es favorecer que la persona pueda seguir viviendo en su entorno, manteniendo sus rutinas, su casa y su barrio el mayor tiempo posible.
Para muchas familias, contar con una cuidadora contratada y preparada cambia mucho las cosas. No es lo mismo vivir con la sensación de llegar tarde a todo que tener una ayuda profesional que acompaña, apoya y da seguridad en el día a día.
Eso sí, hay un aspecto importante que conviene tener claro desde el principio: para acceder a la PEAP, la persona contratada debe ser mayor de edad y contar con la cualificación profesional de Atención Sociosanitaria a Personas Dependientes o con la habilitación excepcional reconocida por el Gobierno Vasco. Además, debe existir un contrato para prestar el servicio.
Por eso, no basta con encontrar “alguien de confianza”. La PEAP exige que la contratación esté bien hecha, con la documentación correspondiente y con una persona que cumpla los requisitos profesionales. Es una forma de garantizar un cuidado más seguro, legal y adecuado para la persona dependiente.
La ayuda se abona en 12 pagas al año y su cuantía depende del grado de dependencia y del coste real del servicio. Según la información de la Diputación Foral de Gipuzkoa, los importes máximos y mínimos son los siguientes:
Grado III: entre 876 € y 200 €
Grado II: entre 534 € y 150 €
Grado I: entre 316 € y 100 €
En los grados II y III, si el gasto mensual supera el 125 % del Salario Mínimo Interprofesional, puede existir un complemento adicional de 240 €.
Otro punto que muchas familias desconocen es que la solicitud no se presenta directamente por libre ante la Diputación. El trámite debe iniciarse desde los Servicios Sociales del Ayuntamiento donde reside la persona dependiente. Para ello, hay que pedir cita con la trabajadora o el trabajador social de referencia.
En resumen, los pasos principales serían:
- Confirmar que la persona tiene reconocido un grado de dependencia.
- Pedir cita en los Servicios Sociales del Ayuntamiento.
- Revisar qué requisitos debe cumplir la persona cuidadora.
- Formalizar la contratación de una profesional cualificada.
- Presentar la documentación necesaria para tramitar la ayuda.
Si estás en ese punto en el que la familia ya no puede llegar a todo, conviene dar el paso con información clara. La PEAP puede ayudar a cubrir parte del coste de una asistencia profesional en casa, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.
En FamilySolution acompañamos a familias de Gipuzkoa que quieren organizar el cuidado en casa de forma segura, legal y adaptada a cada situación. Podemos ayudarte a entender el proceso y a encontrar una cuidadora cualificada, para que el cuidado esté bien organizado desde el principio y la familia gane tranquilidad.
Importes orientativos según la información publicada por la Diputación Foral de Gipuzkoa. Es recomendable confirmar las cuantías actualizadas en los Servicios Sociales correspondientes.